jueves, 8 de diciembre de 2011

Había una de las cartas que me envíabas; olvidadas al final del cajón. No he podido evitar sentir tu abrazo de nuevo, la añoranza de tu aliento me hizo que un par de lagrimas rozaran mis mejillas,lentamente hasta caer al suelo.
Las leo y oigo tu voz,uno de esos " te quiero" susurrados al oido me vienen a la cabeza, 
Y como habituaba a decirme,pero ahora al final de una carta un
PD: Te quiero,

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